Comience con una semana normal
Anota cómo es un día laborable normal: cuándo la casa está vacía, quién puede sacar al perro y cuánto tiempo queda para adiestrarlo y cuidar su pelaje. Incluye los días difíciles, no sólo el fin de semana que pasas al aire libre. Un plan realista es más útil que una lista de deseos de rasgos de personalidad.
Elige el perro y la raza.
La historia de la raza puede orientar sobre sus intereses y necesidades de cuidado, pero no describe a todos los perros. Pregunta a la protectora o a un criador responsable cómo se comporta este perro con las visitas, al manipularlo, ante el ruido y con otros animales. La rutina de un adulto suele ser más conocida que la de un cachorro, aunque el cambio de hogar puede modificar su comportamiento.
Compara cuánto trabajo requieren
Compara dos o tres candidatos según lo que influirá en tu día a día: ejercicio, ruido, fuerza física, peluquería y el apoyo que puedan necesitar cuando se queden solos. Que suelten menos pelo no significa que necesiten menos peluquería. Un perro pequeño no necesariamente tiene poca energía. Antes de fijarte en la apariencia, decide qué cuidados puedes proporcionar de forma constante.
Haga un plan de atención
Tenga en cuenta los gastos de comida, equipo, atención veterinaria habitual, seguro o ahorros para emergencias, peluquería y ayuda cuando viaje o trabaje. Conozca al perro, haga preguntas y tómese tiempo para decidir. Si todavía no puede ofrecerle los cuidados que necesita, posponer la decisión también es una buena opción.
Fuentes y lecturas adicionales
Blue Cross: cómo elegir al perro adecuado — https://www.bluecross.org.uk/advice/dog/wellbeing-and-care/choosing-the-right-dog RSPCA: cómo enseñar al perro a quedarse solo en casa — https://www.rspca.org.uk/adviceandwelfare/pets/dogs/training/leftalone
